miércoles, 1 de octubre de 2014

Cuento El turista distraido


Llegaba el atardecer sobre la playa, el sol se escondía detrás del horizonte dejando una estela rojiza sobre el mar; Angélica caminaba descalza sobre la tibia arena cuando lo vio...

Allí estaba ese hermoso joven mirando el mar; las olas llegaban lentamente hasta la orilla y noto que el estaba distraído; lo suficiente como para que ella al pasar tomara su bolso y siguiera caminando disimuladamente hasta perderse detrás de unas carpas; era tan simple pensó Angélica, que lentamente se le fue haciendo costumbre; esa noche ceno caviar; le encantaba la hueva del pez esturión; pero era un lujo que solo podía darse cada vez que un distraído turista cometía el error de apreciar la naturaleza...
Autor Nestor Salgado
(foto Wikipedia)
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