viernes, 23 de diciembre de 2016

Los 42 millones de habitantes nos quedaríamos en casa

LA BAJA
Por el Periodista e economista Jorge Canono Elorza

En el tercer trimestre la economía bajó 3,8% en la comparación interanual, la mayor del año. No interesa que el ministro Prat Gay se haya equivocado otra vez. Importa la recesión, la cual influye en la tasa de inflación que, para el presidente del Banco Central, se muestra a la baja, pero no explica la causa principal: precisamente la caída de la actividad. Por el absurdo: si la recesión fuera absoluta, también sería la ausencia de la inflación. Los 42 millones de habitantes nos quedaríamos en casa…
El método del neoliberalismo para combatir la inflación es, precisamente, reducir el nivel de actividad económica hasta el punto que pueda controlar la inflación, para lo cual habrá logrado la reducción de salarios y, simultáneamente, una alta tasa de desocupación. Entre menores salarios y desocupación es un método inherente a la concepción económica social del neoliberalismo, porque son dos condiciones que le ayudan a regular desocupación y salarios a su conveniencia.
En el acumulado la caída de la actividad es del 2,4%. En el tercer trimestre el consumo privado cayó en relación al mismo periodo del 2015 al igual que las exportaciones. El consumo privado representa el 70% del PIB, es alto. El de peor desempeño fue la industria de la construcción, seguido de manufacturas, minería y comercio mayorista y minorista.
El comportamiento del tercer trimestre es el peor del año. Tal realidad no resulta compatible con las afirmaciones optimistas del ministro Prat Gay, ni tampoco con las del presidente del Banco Central. Sturzenegger asegura que la inflación está en baja. Es factible que sea así desde febrero o marzo del 2017, pero la causa principal es la recesión. Ésta es la principal aliada del gobierno, cuya concepción económica niega –sin haber demostrado- que el crecimiento económico es el método políticamente adecuado para reducir la inflación.
Es que, para el neoliberalismo conservador, la menor actividad le ayuda a bajar costos operativos, como el caso de salarios y menor ocupación. En caso que las ventas se reduzcan, la compensación es la suba de precios y dirigir ofertas a los sectores de mayor capacidad económica.